TRES PILARES PARA EL ÉXITO PROFESIONAL
El éxito es el logro de un objetivo de
acuerdo a nuestro deseo. Si quieres ser una persona de éxito y has creído que
el éxito es incompatible con una buena
vida personal, vas completamente equivocado. Una mala vida personal no
te la va a dar el éxito, sino tu propio carácter y personalidad.
Puede sonar algo extraño, pero
hoy por hoy, para lograr el éxito profesional no basta con ser bueno,
inteligente, preparado o comprometido, hoy el éxito de una carrera laboral
parte, adicionalmente, de tres elementos clave que debemos desarrollar.
1. Generar logros y resultados, teniendo capacidad para solucionar problemas y agregar valor. Quien quiere avanzar en su carrera debe saber cuáles son sus habilidades clave, aquellas que lo hacen más competitivo y que serán reconocidas como lo mejor de su persona.
2. Contactos y relaciones. Muchos de
nosotros nos concentramos en hacer nuestro trabajo bien y esforzadamente a la
par que aprendemos nuevas habilidades, consumiendo en esto cerca de 10 a 12
horas del día. Y entonces, ¿a qué hora hacemos contactos y, sobre todo, para
qué los hacemos?
Esos contactos nos alimentan con
sus experiencias y ayudan a flexibilizar nuestras ideas y paradigmas. Nuestros
contactos nos mantienen informados, son nuestros escuchas en el mercado, así
como nuestros mejores representantes de ventas para el avance de nuestra
carrera. Los contactos nos pueden facilitar el acceso a quienes toman las
decisiones, a quienes nos pueden “auspiciar” o servir de modelo, guías de
carrera o mentores.
3. Imagen y reputación. No basta ser
bueno, también hay que parecerlo. Debemos ser conscientes de la imagen que
proyectamos, no solamente desde un punto de vista externo, sino desde la idea
que otros se forman respecto de nuestros valores y ética profesional.
La reputación profesional es
probablemente nuestra mejor carta de presentación. Es la imagen que otros
tienen de nosotros, su “impresión” sobre nuestro esfuerzo, energía,
confiabilidad, perseverancia, pasión por el trabajo y voluntad de aprender. Y
esa impresión se la llevan en función también a nuestra presencia física,
comunicaciones verbales y no verbales.
Ciertamente, trabajar desde estos
tres frentes nos deja una gran tarea. Son muchas cosas de las cuales
preocuparse para cuidar nuestras carreras, ¿pero acaso no vale la pena?